Uno de los jugadores más recordados en los años dorados de Cobresal fue sin duda Franklin Lobos con sus tiros libres, y apodado por la prensa capitalina como “El Mortero Mágico de los Tiros Libres”, el Volante vistió la camiseta de albinaranja durante los años 83-84-85-88-89, actualmente radicado en Copiapó converso con www.cdcobresal.cl .
Cuéntanos de esa selección Pre olímpica para Los Ángeles 1984
La base de ese equipo era Cobresal, estaba el Lechuga Araya, el Negro Salgado, Daniel Díaz y yo. Fue una experiencia bonita, era la primera selección que clasificó para ir a una olimpiada y para nosotros que veníamos del norte fue muy importante.
Nuestra clasificación fue por diferencia de goles y formamos un grupo demasiado unido porque 3 o 4 éramos titulares en esa Selección. Jugamos con Brasil, Venezuela, Paraguay y Ecuador, equipos que tenían gente de Primera División, nosotros en cambio éramos muchos de Segunda y unos pocos de Primera.
¿Qué paso después de la clasificación?
Isaac Carrasco nos prometió a todos que ese grupo iría a las Olimpiadas, pero al final cambio a todos los jugadores por los de Primera División. Pedí explicaciones, pero nunca tuve una respuesta clara, nos sentimos traicionados porque nos había dado su palabra.
Cóndor Rojas habló muy mal de los dirigentes que estaban en la Asociación en ese tiempo, ¿tiene una opinión parecida?
Es la misma. Nos prometían sueldos que nunca llegaban, teníamos problemas y nos queríamos devolvernos a Chile, pero estaba el gobierno militar y nos dijeron que si volvíamos al país seríamos tildados de anti patriotas, por lo que nos sentimos amenazados. Hubiese sido lindo jugar las Olimpiadas, nos sacrificamos para lograr la clasificación, pero entremedio hubo dineros que no nos pagaron, y después, más encima, no fuimos a las Olimpiadas.
La gente de El Salvador ¿cómo sintió la clasificación a las Olimpiadas?
Cobresal es especial, muy importante en mi carrera porque me dio a conocer. El cariño lo sentíamos a la distancia, Manuel Rodríguez llamaba y nos contaba que la gente mandaba cariños, ese mismo que sentíamos todos los domingos. Imagínate, que estábamos representando a los mineros en la Selección, hecho que nos incentivaba aún más. Si bien, no éramos un gran equipo, teníamos un corazón enorme.
ASCENSO DE COBRESAL
En 1984 se logra el ascenso con 29 partidos invictos, ¿cómo vivió ese momento, estando en la Selección?
Lamentablemente los partidos más importantes no los jugamos, porque estábamos con la Selección, pero nos sentimos felices cuando supimos que se había logrado el ascenso. Cuando regresamos, Manuel Rodríguez nos permitió jugar de titulares con Puerto Montt y ahí si sentimos el apoyo.
¿Cómo sintió el apoyo del hincha en esa campaña de 1984?
Era espectacular, 10.000, 15.000 hinchas alentándonos. Uno vivía en el mundo de Bilz y Pap, sentía el cariño de la gente de El Salvador. Me siento más iquiqueño y salvadoreño, que copiapino. Aquí nunca sentí el apoyo que me dieron en Cobresal.
Cuando fui a El Salvador hijos y nietos de los trabajadores me reconocieron. A pesar que ellos ni siquiera me vieron jugar, se sacaban fotos conmigo y eso es algo importante.
5 diciembre 1984, Cobresal - Colo colo 2 a 0 gana Cobresal goles de Pedetti y Del Solar. Un partido con hartas anécdotas, Carlos del Solar a diez minutos de haber entrado fue expulsado, al igual que Caszely, Bigorra y el Chupete Hormazábal. Salgado sale lesionado por un codazo del “Chino” Hisis,
Era el primer partido que estábamos jugando en Primera División con Colo Colo, un equipo que tenía al Cóndor y Caszely. Nosotros entramos confiados en que con el equipo que teníamos les iba a ser muy difícil a los grandes sacarnos un resultado. A la Universidad de Chile una vez le hicimos 5 goles, con el Colo- Colo era lo mismo.
Durante el partido se presentaron tantas cosas, Caszely se va expulsado por una patada que me pega cuando estábamos en la pista de ceniza, después sale expulsado Hormazábal y además fracturan a Salgado. Es un partido para recordar.
¿Con quién se juntaba en los tiempos libres en El Salvador?
Era más bien casero, me reunía con los mineros a jugar tenis, bowling. No compartía tanto con mis compañeros, era más tirado para el barrio como se dice.
LA RECETA MÁGICA
El tiro libre, ¿Cuál era la receta?
No se, creo que uno nace con la virtud de pegarle bien a la pelota, con tiempo y entrenamiento se va puliendo. Nosotros practicábamos mucho porque sabíamos que a veces no andábamos bien y con un tiro libre podíamos salvar el partido y en eso trabajábamos mucho con Manuel Rodríguez.
A veces estábamos horas practicando lanzamiento libre, córner, pelotas detenidas. Tuvimos la posibilidad de ganar muchos partidos de esa forma y a Manuel Rodríguez le gustaba inventar diferentes formas de pegarle a la pelota. En los clubes donde estuve hice muchos goles de tiro libre, y donde más anotaciones realicé fue en Cobresal, por eso la gente de El Salvador me recuerda.
¿Sintió el reconocimiento por esa virtud en el fútbol chileno?
Considero que sí, pero no todo lo que corresponde. Yo debería estar en la historia del fútbol Chileno, creo que debo ser uno de los tres o cuatro mejores y de los pocos que hizo más goles de tiro libre.
Si te das cuenta, de repente le tiran flores a un jugador que hace dos o tres goles de tiro libre y yo hacía hasta 15 anotaciones de esa forma, pero como jugaba en un equipo de provincia, no lo reconocían.
Si tuviera que hacer un cuadro de honor con los mejores en las pelotas detenidas del fútbol chileno, ¿a quiénes elegirías?
Franklin Lobos, Jorge Aravena, Coto Sierra, Tobi Contreras, Chico Riveros. Para mí han sido los más importantes, no voy a nombrar a Chamaco ni a Sánchez, pues no los vi jugar mucho.
¿Existía el respeto de rival hacia su persona?
Si. Una persona que le pega tan bien a la pelota mediante un tiro libre, para el rival era un temor. Llegué a jugar a Iquique, a Wanderers y todos me decían que era un suplicio un tiro mío cerca del área, porque sabía que era un gol. Ese respeto siempre lo tuve, en La Serena con mayor razón.
¿A quién tenía de casero en el fútbol chileno, a qué arquero siempre le hizo goles?
Siempre tuve se casero a Lucho Salgado, a Oscar Wirth, a Castañeda, el de la Universidad de Chile y al arquero que tenía Antofagasta y Arica fueron los equipos que siempre les hacía goles.
Conversaba con ellos después del encuentro
Si, siempre y me decían que ellos veían que la pelota iba alta y se confiaban, no se explicaban cómo le pegaba. De esos compañeros conozco a Oscar Wirth que le pegué seis tiros libre entremedio de los palos y todos fueron goles. Él no se explicaba como entraba la pelota, no había visto un jugador que le pegara de esa forma.
¿Cobresal marcó una etapa muy importante en su carrera futbolística?
Una de las etapas más grande de mi carrera la viví en Cobresal. Le estoy agradecido, pero a la vez dolido, porque a veces uno espera una llamada para estar en el campeonato del minero representando a algún equipo.
Ha sido difícil, para quienes jugamos en esa época, reunirnos. Una vez que vino Zamorano nos juntamos todos los de Cobresal: Pedreros, Lechuga Araya, Franco Igorre y jugamos en Copiapó, aunque nuestra idea era tener un partido en Salvador para que fuera más gente.
Los sobrinos, los nietos vallan a ver a esos ex – jugadores, ellos hicieron historia en Cobresal, no en vano se ganó la polla gol venciendo a Colo –Colo, que clasificó con nosotros en la Copa Libertadores y salimos campeones invictos.
A nosotros nos gustaría que nos juntaran a todos, para que la gente nos reconozca.
¿Ese grupo de jugadores marcó su mejor momento dentro del fútbol?
Lo que pasa es que ese equipo era demasiado bueno, quien ingresaba al plantel se acomodaba muy bien.
Teníamos al Chico Valenzuela que era prácticamente un creador, no se trataba de un clásico 6 que marcaba, ni tampoco era de esos que se barría, el era un jugador de fútbol. Más arriba jugaba Manolo Escudero y todos eran de corte técnico.
Cuando ese año nosotros jugamos Segunda División era con el mismo equipo que llegó a Primera, se incluyó a al Flaco Bigorra y Julio Acuña, pero todos lo demás éramos de Segunda División y goleábamos en El Salvador, logrando siempre los primeros lugares, ese equipo era demasiado bueno.
Quienes son sus amigos en el fútbol
El mejor amigo de todos era Horacio March, después yo me fui a jugar a Club Deportes La Serena. El arquero de Coquimbo Unido, que estuvo en la Selección conmigo, Mario Rodríguez es mi amigo y mi compadre. Tengo otro compadre, Carlos Campillay, que jugó en Regional Atacama. Esos han sido prácticamente los amigos más cercanos.
De todas formas yo me llevaba bien con todos, con Rubén Martínez y Sergio Salgado, donde nos veíamos nos abrazábamos.
MARCANDO HISTORIA
Usted dice que Cobresal marcó una historia importante en su carrera, pero prácticamente cruzó todo el país jugando, estuvo en Antofagasta, en Iquique, La Serena, en Calera. Fue un patiperro del fútbol chileno.
Si, pero eso fue cuando estaba más joven, porque en segunda tenía que buscarme posibilidades de jugar.
Por lo mismo me fui a Unión Calera, después Regional Atacama, a Antofagasta y una vez que supe lo que era el fútbol empecé a tomármelo enserio y ahí llegué a clubes más importantes, donde habían puras figuras: Santiago Wanderers, La Serena donde estaba Oscar Wirth, Juan Carlos Letelier, equipos en que los diez jugadores eran seleccionados peruanos, paraguayos o chilenos. El solo hecho de llegar ahí era un privilegio. Me habría gustado jugar eso sí ahora que los futbolistas ganan millones.
Se Cumplieron 30 años de vida de Cobresal, si tuviese la posibilidad de formar un equipo ideal en las 3 décadas de historia de los mineros ¿Franklin Lobos estaría dentro de ese equipo?
Claro que estaría. Incluiría además a Pedetti, Zamorano, el Nano Cambría que era extraordinario para la pelota, Pedreros, Rubén Martínez, Widrogro. Ese era un equipo muy bueno yo te los nombro y espero que alguna vez, con el aporte de todos, toda esa gente se vuelva a juntar.
¿Se sintió parte del mejor Cobresal de la historia?
Si, del Cobresal que tenía jugadores de la talla de Pedetti, Zamorano, Cambria, Sergio Salgado, Rubén Martínez y yo. Creo que va a ser muy difícil que un equipo los supere.
¿Cuál fue el mejor jugador que vio pasar por Cobresal?
El Chico Valenzuela y Zamorano, aunque este último estaba recién iniciándose. También me gustaba como jugaba el Nano Cambria y Pedrero.
Pero me quedo con Valenzuela, era un jugador técnicamente muy completo, por algo después llegó a la Universidad de Chile.
¿Cómo ve a Cobresal, sigue la campaña, tiene la posibilidad de estar al tanto de lo que está sucediendo en el Club?
Sigo la campaña, el problema es que no conozco a los jugadores. Yo me retiré del fútbol y deje de ir a los estadios, leo los diarios, pero como aparecen muchos jugadores nuevos no los ubico.
En ese tiempo, cuando Cobresal jugaba en El Salvador, era casi imposible ganarle.
En ese tiempo si. Ovalle era uno de los equipos difíciles, que tenían la pelota todo el partido y nos costaba ganarlas, generalmente lo hacíamos solo de “chiripazo”. Pero la cosa era muy diferente cuando venía Colo-colo, ellos solo corrían y eso en la altura no se hace.
El Cobre, era un estadio donde no cualquiera ganaba, de hecho los rivales con un empate se iban felices.
¿Cómo vivieron los clásicos del Cobre?
Para nosotros el verdadero clásico era frente a Regional Atacama, porque Cobreloa era un equipo que estaba armado desde antes y tenía más poder económico que nosotros.
Yo tuve la posibilidad de jugar por los dos equipos y por ambos hice goles. De hecho mi primer gol se lo hice al equipo que más quiero, que es Cobresal.
Le da cierta nostalgia ver que hoy al Estadio el Cobre no asisten más de 700 personas en el Estadio, siendo que antes se llenaba.
Si, duele ver eso. El otro día estaba viendo un partido y no había más de 450 personas.
Sinceramente no sé como es el plantel actual, pero nosotros éramos muy unidos a la gente, convivíamos con los minero y jamás nos creímos estrellas; sino que éramos parte de la comunidad.
Yo, personalmente, pasaba metido en el bowling y creo que eso atraía a la gente, para apoyarnos. No cualquier club hace que toda una ciudad los vaya a buscar al aeropuerto y haga un carnaval en la Plaza, eso lo logró Cobresal.
Vio el partido cuando Cobresal, en Santiago, provoca el descenso de la U a la segunda división
Esos son momentos dolorosos porque yo jugué ahí. De chico fui hincha de la U y ellos nunca se imaginaron que un equipo como Cobresal los bajaría a segunda. Nosotros solo queríamos ganarle a la U, porque veníamos haciendo una buena campaña. Nosotros dijimos tenemos un compromiso con la gente y es ganar. Si la U se va a segunda será por los problemas estructurales que ha tenido no por culpa nuestra.
Nosotros estábamos felices por haber ganado, pero también teníamos algo de tristeza por el momento que estaba viviendo la U en ese momento, la gente lo único que gritaba era: - volveremos, volveremos- . Ese partido me marcó
Fue un momento importante en la historia de Universidad de Chile y de hecho Cobresal ha estado inserto siempre en la historia de la U
Incluso el partido cuando la Universidad de Chile salió campeón en el Salvador yo estaba en Iquique y venia viajando. Estaba escuchando el partidos y me alegre cuando salió campeón la U porque hacía mucho tiempo que no salían campeones.
Y me marcó un descenso a Segunda División a Cobresal aunque ya estaba descendido
Yo no imaginé nunca que Cobresal pudiera estar en Segunda División. Siempre pensé que en el momento en que nosotros subimos, Cobresal nunca más volvería a bajar.
Allá tienen el apoyo de la hinchada, aunque no es mucha; está el apoyo del minero, que aunque no vaya al estadio uno siente su presencia; la altura también ayuda; y bueno la institución misma que es muy seria, entones ver al equipo descender fue un golpe duro. Yo podía ver bajar a Regional Atacama, a Iquique, pero de Cobresal no lo pensé nunca
…nunca pensó que podía ser un equipo ascensor como lo fue en ese momento entre el 91 entre el año 95…
No sé que paso. Siempre me pregunto porque bajó Cobresal. Había jugadores que podríamos haber seguido en el equipo, pero no nos dejaron.
Yo de Cobresal me fui haciendo 24 goles y podría haber entregado uno dos años más al elenco minero, retirándome en El Salvador.
Que expectativas tiene de la calidad de vida de Cobresal, ¿cómo lo ven ustedes desde afuera?
Yo veo un momento difícil. A veces pienso en la idea de que Cobresal se venga a Copiapó, pero en verdad es un equipo que no tiene nada que hacer acá, si Cobresal es de los Mineros. ¿Cuánta gente de Copiapó va a ir a apoyarlo? 50 personas. Si la gente no va a ver a Deportes Copiapó menos van a ver a los mineros. Yo creo que Cobresal se tiene que quedar donde está.
Sería un sueño terminar la historia de Cobresal en Primera División
Es que tiene que terminar en primera, Cobresal no tiene otra. Si los jugadores que están en el equipo no le ponen todo el esfuerzo, no saben en qué institución están.
En la historia, Cobresal nunca ha tenido dificultades económicas, los jugadores tienen todas las comodidades. En la casa tu no pagas nada, solo tienen que dedicarse a jugar y responderles a los mineros.
Ese fue siempre nuestro motivo. Manuel Rodríguez, siempre nos decía primero tenemos que respondernos a nosotros y después a los mineros, porque son ellos los que nos están dando el trabajo.
Yo estuve 4 años a en una mina y ahora sé lo que es lo que es llenarte los pulmones de tierra y de humo, para pagar la cuota y ver jugar a tu equipo. Si hay jugadores que no se la juega, no merecen estar en el equipo.
Pin – pon
Manuel Rodríguez: fue importante en mi carrera
Reinaldo Hoffman: No lo conozco, después de haber hecho varios goles me dejó partir y siendo yo uno de los de los últimos jugadores que quedaban en Cobresal. Yo quería seguir en Cobresal y terminar mi carrera ahí, pero don Reinaldo no se puso.
Iquique: una gran institución, con una hinchada espectacular, que le tiene un cariño único.
Eduardo Díaz: un gran amigo y un gran jugador, no pudo ser titular porque había grandes jugadores.
El Salvador: Me dio todo en la parte futbolística. Una gran institución, me dio todo.
Cobresal: uno de los mejores equipos en el que he jugado, más que Deportes La Serena, porque aunque tenía muchos seleccionados, siempre los goleábamos.
Franklin Lobos: buen amigo, o trato de serlo. Mucha gente me pide autógrafos, imagínate la edad que tengo, de repente estoy en algún lado tomándome una cerveza y me las regalan. Por lo menos, debo ser una persona querida
Cómo le gustaría que lo recordaran acá en el norte: como lo que dice ahí el mortero mágico de los tiros libre. Fui diferente para pegarle a la pelota.
¿Un privilegiado?: con esa virtud sí, porque es un don que se dio, solamente que después hay que morirse, pienso que algo aporté al club, uno siempre queda con gusto a poco, era lo que había nada más.
Esta nota no es nada en comparación con lo que se podría homenajear a al jugador, a la persona. Pero quiero que sienta el reconocimiento y el cariño, a través de nosotros como página oficial, que le tiene Cobresal la gente de El Salvador.
No muchas gracias a ustedes. Lo más importante es que los jugadores que están aporten con la mayor dedicación al Club, para que toda Salga bien para Cobresal.
Le mandó un gran saludo a la hinchada y espero que todos recuerden a este jugador que espera pronto pasear por allá.
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